miércoles, 6 de noviembre de 2013

Sesquicentenario de Tapalqué



TAPALQUÉ

-hoy cumples 150° años-

 ¡SALUD!


martes, 5 de noviembre de 2013

El recuerdo al escritor Rafael Darío Capdevila, en el Sesquicentenario de Tapalqué

En febrero de 2004 aparecía "El Habla Paisana", obra del escritor Rafael Darío Capdevila, orgullo de las letras en la ciudad y en el país todo.
"Si la palabra es la morada del ser", como acertadamente dijera Martín Heidegger, en su libro "Camino a la Palabra", "El Habla Paisana", es el lenguaje de los que constituyen la entraña de un pueblo, los guardadores de lo tradicional, los que conservan la majestad medular de una estirpe y acreditan el valer de esta en las palabras, en los usos y los atuendos", dice Capdevila en el prólogo del libro citado. "En ese habla cantan la esencia, el jugo nutricio, el tuétano de una raza donde late el más recóndito sentido vernáculo de lo argentino raigal. Y es la custodia perenne del sagrado espíritu de un linaje que, parangonando a Cervantes, puede afirmar: "Soy de la estirpe mejor/ que el cielo y la tierra crían" 
 Y agrega Capdevila en el párrafo final del prólogo: "La pasión por nuestra tierra y el amor por su gente, engendraron esta nuestra voluntad de bucear constantemente en las más expresivas formas de su lenguaje. Y porque el lenguaje es vida, proféticamente, la Biblia, comienza diciendo: "En el principio fue el Verbo". Y lo será hasta el fin del mundo."

Ya hemos realizado, en otras oportunidades y en distintos medios, el comentario de "El Habla Paisana" un libro de más de quinientas páginas, que debería estar, al menos, en todas las bibliotecas de la provincia de Buenos Aires.
Es una obra  inteligentemente elaborada, que en forma amena, sencilla e interesante, al alcance de todas las personas que saben leer, explica los significados de las palabras camperas, pero no de manera directa, como en un diccionario, sino con refranes, modismos, décimas, sonetos, cuartetas, relatos y cuanta expresión literaria contribuya a ilustrar mejor los vocablos que aparecen por orden alfabético
Para dar una idea de lo que se habla, va un ejemplo: la palabra Rancho. El autor hace una explicación y remite a la fuente: "El Fuerte 25 de Mayo en Cruz de Guerra" de Carlos A. Grau; agrega una poesía: "El rancho" de Marcelo Altuna; citas propias -de Rafael Darío Capdevila- en "Cuentos del Caminante" y en "Regreso del Paraíso"; otra poesía "Rancho" de Julián Silva Linares de 1928; otra "El Rancho" de Teodoro Palacios; otra "El rancho sólo" de Camilo U. Pérez Risso; otra "El rancho de las visiones" de Juan Quiroga y hasta un párrafo de una nota de M. García a Rosas en 1828. Se obtiene así una amplia visión de cada palabra, desde distintos ángulos y da una idea del trabajo y la amplitud de los conocimientos de Capdevila. ¡Hay que saber en que autores gauchescos se puede encontrar algo sobre un término!  
Pero hay algo más importante aún. Los valores del hombre de la tierra trascienden toda la obra, más allá de los relatos y anécdotas, que hacen agradable la lectura. Al paisano lo define como: "persona de campo que sigue usos y costumbres del criollo" y del criollo dice: "es noble, generoso, honrado, leal, valiente. Flor y nata de nuestro ser argentino y orgullo de nuestra prosapia". El inmigrante cuando llegó a estas tierras adoptó muchas de esos valores y costumbres y a su vez trajo un bagaje cultural que enriqueció la cultura criolla, produciéndose una importante interacción entre unos y otros.
Es imprescindible recomendar la lectura de "El habla paisana", -"entraña de un pueblo" al decir de Rafael Darío Capdevila- a niños, jóvenes y adultos, para que esa cultura criolla, enriquecida por los aportes de otras colectividades, no se pierda en el tiempo y continúe con la formación de las nuevas generaciones como lo ha hecho hasta el presente .
GSF    

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 Nota: Mientras estuve en Tapalqué, corría subrepticiamente la noticia que una persona afincada recientemente, había promovido una reyerta en un Club, actitud lamentable, porque los clubes siempre han sido respetados y elogiados por el comportamiento de sus concurrentes.
 A los que traen estas costumbres belicosas de las grandes ciudades, la condena, -a manera de "probation"(1)- debería ser la lectura obligatoria de libros que, como sucede con "El Habla Paisana", transmitan los valores y costumbres del lugar, para que no nos cambien el futuro.


(1)El elemento esencial de La Probation es como método de reeducación del delincuente: un plan de conducta en libertad adaptando la respuesta del derecho penal a las circunstancias que rodean al hecho, las condiciones personales del imputado y a la posibilidad que brinde la comunidad o el sistema social.  

lunes, 4 de noviembre de 2013

Se descubrió una placa para recordar a Pablo Minellono, a Daniel Gaspari y a Blanca González


El 1° de noviembre de 2013 se descubrió la placa dedicada al Dr. Pablo Minellono, Daniel Gaspari y Blanca González de Martínez en el monolito situado en la vereda del edificio del Museo y Centro de Cultura Tapalqué, en la calle Belgrano e/ 25 de Mayo y Máximo Gómez.
Se inició el acto con las palabras de la profesora Delia Guzmán, quien expresó:

"La Cultura de un pueblo es lo que va dejando huellas en cada lugar donde se manifestó por primera vez.
Esas huellas van creando la idiosincracia de una sociedad  y es nuestro deber como ciudadanos, reconocer a quienes fueron hacedores de nuestra Cultura y sobre todo, en estos tiempos en que se nos aparece como efímero, relativo, y se tiende a la indiferencia; no olvidarlos porque el olvido no es falta de memoria; es indiferencia".

A continuación Gladis Fittipaldi realizó una reseña de la personalidad  del Dr Pablo Minellono como hombre de la cultura y su preocupación por la educación de niños y jóvenes. Se publica una breve síntesis:
Lo conocí -dijo- al Dr Pablo Minellono, en mi más tierna infancia cuando era Veterinario Municipal en el viejo Matadero, ubicado en la calle Juan F Marmisolle al fondo, donde mi padre era Encargado Municipal. Alto, imponente, con el guardapolvo largo que le llegaba hasta los zapatos, imponía su presencia, ante nuestros ojos de niños.
Desde que llegó se preocupó por la educación de ese montón de purretes que corrían libremente por los campos, pisando los piquillines en flor que, por extraña coincidencia, también crecen al pie de este monolito donde hemos colocado su placa.
Cada tanto lo veíamos llegar con un paquete bajo el brazo. Nuestros ojos bailaban de alegría porque al abrirlos aparecían hermosos libros, seguramente extraídos de su nutrida biblioteca, destinados a esos niños ávidos de saber.
Estos son los recuerdos personales del Dr. Minellono. Su imagen pública se correspondía con la privada. Hombre de honor, amaba la tierra y su pasado y logró plasmar sus sueños dentro de una institución: el Museo y Centro de Cultura Popular Tapalqué.
Se rodeó en la Comisión fundadora, de hombres notables y no hay duda que las donaciones que recibían para el Museo, les eran efectuadas más por el prestigio personal de sus integrantes que por el deseo de la gente por desprenderse de sus reliquias. Al mismo tiempo junto a don Ramón Rafael Capdevila y otros miembros de la Comisión organizaba actos culturales -a los que solíamos asistir- de altísimo nivel.
Al advertir que cuando la gente circula por las calles de la ciudad, no es posible leer su nombre en ningún lado, es que  Gente de la Cultura, ha decidido colocarlo en esta placa para que las nuevas generaciones sepan de  la existencia de Don Pablo Minellono, fundador del Museo y Centro Popular de Cultura, hombre protagonista en la vida cultural de su tiempo .

Hay lugares donde el nombre de una persona es recordado en calles, plazas y/o instituciones  por las actividades cotidianas que desarrolla por la que recibe un sueldo  o retribución. Pero, en realidad debería ser recordada aquella gente que en el ejercicio de su función excede sus obligaciones, trasciende a la comunidad y modifica el lugar donde vive o cuando, como en el caso del Dr Minellono llevan adelante proyectos trascendente, comprometiendo su tiempo y sus recursos.
Ese es el caso de las tres personas que recordamos hoy, junto al de Rafael Darío Capdevila que ya homenajeamos oportunamente. Seguiremos con este esfuerzo para que nombres como estos,  no caigan en el olvido.

A continuación Beba Lapasta recordó a Don Daniel Gaspari, de quien eran vecinos cuando vivían en el Plaza Hotel. Destacó  los esfuerzos que debió hacer para seguir adelante con su vocación. Seguidamente leyó una semblanza escrita por Susy que no pudo estar presente por razones de salud. 
"Gaspari Daniel Rafael: desde muy niño sintió la pasión por el Arte, en todas sus expresiones. A los 16 años, al morir su papá, se hizo cargo de la Oficina T del E. Junto a Doña Rosa, su madre. Años más tarde contrajo matrimoniocon Hilda D´ Alessandre, tuvieron dos hijos Carlitos y Roberto.
Gaspari luchó por su salud, pero el elevado espíritu de artista le ayudó a mitigar sus dolores. Viajaba en tren para ver Ópera en el Teatro Colón, tocaba el violín, dibujaba con maestría , era un hombre talentosoal que le tocó vivir en un Tapalqué mediocre. Incursionó en la fotografía , tenía un laboratorio y el mismo hacía los revelados. Ayudó a cuanta persona necesitara del arte y lo hizo con alegría, tal como esos rosales que cultivaba Hilda o los jazmines que lo apasionaban. Disfrutaba de la naturaleza como pocos. 
Ilustró "El Último Malón" de Don Pablo Minellono. Preparaba la tinta china con agua de lluvia y cuidaba de esas plumas de acero que en sus manos cobraban vuelos. Hacía los marcos, las texturas, las pátinas, las máscaras venecianas de cartapesta, inventaba vestimentas teatrales , hacía planos a mano para los contructores y fue el autor del Escudo de Tapalqué"  Susy Lapasta, Tapalqué 31/10/13 

Delia Guzmán abordó la semblanza de Doña Blanca González de Martínez:
"Algunas personas dejan su camino sembrado de sueños para que otros continuen con ese andar... por eso son seres que no pueden olvidarse: han brindado su sabiduría, su tiempo y sus utopías en pos de una comunidad.
La Sra. Blanca González de Martínez, así lo creyó y cuando fue Directora del Museo y Centro de Cultura de nuestro pueblo, lo hizo con la convicción de que su tarea significaba dejar un camino comenzado para la posteridad.
Fue correcta, responsable, amaba su tarea y transmitía ese encantoque tienen las personas que hacen el bien a la sociedad desde su trabajo. La recordamos hoy por el justo desempeño en su rol como Directora del Museo y Centro de Cultura de Tapalqué". Delia Guzmán

A continuación se descubrió la placa. La ceremoni estuvo a cargo de Leandro Martínez (nieto de Blanca), Beba Lapasta y Gladis Fittipaldi.

*Se destacó la colaboración del Negro Villarruel que preparó la placa y de Carlitos Fittipaldi por la colocación.
 *Se agradeció al público presente, en especial a la señora Delia Sacco de Capdevila, por su generosidad y grandeza, en una situación tan especial. 
GSF

domingo, 3 de noviembre de 2013

Recomendación: No robe las ideas, genere una propia... ¡hay tanto para hacer...!

A pesar de las tormentas anunciadas y de los inconvenientes varios,  que se presentaron, pudo ser descubierta la placa, como se había programado. Pedimos disculpas porque muchos no pudieron concurrir porque no se habían enterado. Será la próxima vez. 
El acto es una contribución -mejor dicho una ayudamemoria- destinada a rescatar nombres que fueron protagonistas destacados en el campo de la cultura -que es nuestra preocupación-  en el tiempo que les tocó vivir.

La experiencia nos dice que muchas veces los que tienen que decidir sobre los homenajes, no están interiorizados sobre quienes fueron las personas que se han destacado en distintos ámbitos, en tiempos pasados. Quedan así, en el olvido, nombres que han dedicado su vida al progreso del pueblo, en épocas en que las dificultades económicas, políticas o sociales convertían en proezas cualquier actividad destinadas a lograr el progreso del pueblo.

Es por eso que continuaremos con la colocación de estos ayudamemoria,  dándolo a publicidad en el momento en que se concreten, con la finalidad que no nos roben las ideas. 

Cuando a alguien le roban una vaca, un dinero o cualquier otro bien material, el propietario hace la denuncia y las fuerzas del orden investigan para dar con el culpable, aunque no siempre lo logren. Los intelectuales, generalmente, no tienen bienes materiales, sino simplemente ideas. Cuando se roba una idea el que lo hace, es tan ladrón como el que entra a robar en una propiedad.

¿Cuál es el camino correcto? ¿Cómo haría Ud. si se quiere llevar la vaca del vecino? ¡Elemental... elemental... Watson! Todo lo demás es cartón pintao, como se decía antiguamente.

Gladis Fittipaldi 
 

Cumpleaños

Cumplieron años:

El 1°: Florencia Lanzillota
   Nidia Goñi
  Fabián Pascuzzi
 Hoy 3: Paula Landera

¡Felicidades!

Rumbo al sesquicentenario: "Huellas en el tiempo" - Plaza de Tapalqué

Esta vez las "Huellas en el Tiempo" nos llevan hasta la casa del escritor  Rafael Darío Capdevila, quien ha escrito importantes libros para la literatura argentina, incluido su último volumen, titulado "El habla paisana", joya literaria de usos y costumbres sobre la vida relacionada con las letras camperas.
A pesar de su ausencia definitiva, su esposa Delia Sacco nos entrega algunos poemas.Y vaya si se extraña su presencia, en momentos de vital importancia, donde con sus frondosos conocimientos hubiera aclarado tantas confusiones,  olvidos, ingratitudes y desconocimientos 
  Publicamos "Plaza de Tapalqué" poesía que nos sitúa, en un ayer cada vez más lejano.

Vieja plaza de mi pueblo
cercada por alambrado
-resguardo de tu arbolado-
allá en tu tiempo primero.

En tus recuerdos de infancia
resuenan los alaridos
de la indiada y su malón
cuando eras como el mojón
de un corazón y un latido.

A tu vera fue creciendo
el Tapalqué legendario
trascendido en su calvario
y de nuevo renaciendo

Tuviste otrora una fuente
que atraía las miradas
cariátides agobiadas
bajo pesos inclementes;

En tiempos de viejo ayer
coronaba su estructura
la sugestiva figura
de un desnudo de mujer.

Los árboles primitivos
venidos desde muy lejos
se murieron ya de viejos
después de haberte vestido.

desde tu hueco augural
miraba la vieja Iglesia
de gótica torre enhiesta
sobre alto angosto portal.

La inocencia y la alegría
de tanto niño que fue
en la umbría de tus frondas
yo también las escuché.

Amiga de forasteros
que sus cuitas le confiaban
con el canto de tus pájaros
la pena se les menguaba.

Y amores... cuantos amores
pasearon por tus senderos
escoltados por las flores
de tus sonrientes canteros.

La patria y sus días santos
te llenaban de banderas
-toda blanqueada de escuelas-
en un fervor sacrosanto.

Y si viste dolorida
tanta fúnebre carroza
también la vida es hermosa
-siempre restaña la herida-
pues vuelves a sonreir
cuando ves la novia blanca
de fino talle gentil.

Vieja Plaza Adolfo Alsina
-donde de niño jugué-
corazón de Tapalqué
que la memoria ilumina

RAFAEL DARÏO CAPDEVILA
28 – V - 80

sábado, 2 de noviembre de 2013