viernes, 31 de julio de 2020

Cumpleaños - Corresponsal Álvaro Martínez

Cumplieron años


25- Facundo Svarycheski

26- Marianela Grosso

27- Pazita Leiva

Agosto

Hoy 1°: Nano Fittipaldi

¡Felicidades!

Un encuentro con la Poesía: “Por qué cantamos”por Mario Benedetti

Por qué cantamos

Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil
usted preguntará por qué cantamos
si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza
usted preguntará por qué cantamos
si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro
usted preguntará por qué cantamos
cantamos porque el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino
cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos
cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota
cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta
cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.
Mario Benedetti

martes, 21 de julio de 2020

Cumpleaños - Corresponsal Álvaro Mártínez

Cumplieron años 

El 19- Leonel Rubino

Hoy 21- Hugo Fittipaldi

23- Milagros Morales

24- Josefina Bianco

¡Felicitaciones!

lunes, 20 de julio de 2020

Encuentro con la poesía: A mis amigos por Alberto Cortez

"A mis amigos"
"A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo,
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme mis espinas más agudas,
los arrebatos del humor, la negligencia
las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad,
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón,
por capitán y timonel.
¡un corazón!

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara sin querer nuestra armonía,
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra,
y entre los versos olvidados de un poema
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Amigo mío si esta copla como el viento
a donde quieras escucharla te reclama,
serás plural porque lo exige el sentimiento
cuando se llevan los amigos en el alma"


                                             Alberto Cortez.



lunes, 13 de julio de 2020

Cumpleaños - Corresponsal Álvaro Martínez

Cumplieron años 

El 7- Matìas Zanassi
    Nadia Rocco

Hoy 13-Ivana Pensado


Próximos
15- Roman Bianchi

17- Marcelo Santos

¡Felicidades!


viernes, 3 de julio de 2020

Un documental sobre Jorge Sarudiansky, nativo de Tapalqué

          Con sumo placer, "Tapalqueneros en la red" publica un documental sobre Jorge Sarudiansky - y su universo creativo. Al mismo tiempo agradece, a quienes le hicieran llegar tan valiosas referencias. 


"Saru", documental sobre Jorge Sarudiansky 

(Hasta el 11/7 se puede ver online "Saru", un documental sobre Jorge Sarudiansky, dirigido por nuestra socia Ale Isler @aleisler  
https://vimeo.com/160468209) 

Trailer: https://vimeo.com/195662301?utm_source=email&utm_medium=vimeo-cliptranscode-201504&utm_campaign=28749


Decía Saru: Lápiz, papel, culo y silla. El film explora la particular mirada de Jorge Sarudiansky. Un hombre que dejó su huella en la cultura argentina, desde las vanguardias en los 60 hasta su muerte.

Arquitecto, escenógrafo, director de arte, diseñador gráfico, publicista, multifacético e inclasificable, Saru cuestionó la solemnidad del mundo del arte a través de sus intervenciones desprejuiciadas, irrespetuosas, inesperadas y geniales. El lector perfecto que desobedece las instrucciones del autor.

El relato avanza a partir de animaciones de dibujos, retroproyecciones y maquetas que reconstruyen el universo de Saru y nos permiten estar ahí, en la intimidad, cuando se reconcilia con su trabajo, mientras mira de nuevo fragmentos de películas emblemáticas, o reflexiona sobre su obra, su tiempo. Compartir esos momentos con un creador tan lúcido como implacable es uno de los placeres que nos da este documental.

"Saru", un documental sobre Jorge Sarudiansky, dirigido https://vimeo.com/160468209

Trailer: https://vimeo.com/195662301?utm_source=email&utm_medium=vimeo-cliptranscode-201504&utm_campaign=28749


FICHA TÉCNICA
Realización y Producción: Ale Isler.
Producción Ejecutiva: Miranda de Sa Souza
Dirección de Fotografía: Paula Grandío (ADF)
Edición: Gustavo: Gustavo Codella
Guión: Roberto Barandalla y Ale Isler
Música: Zypce
Diseño de Sonido: Leandro de Loredo (Tres Sonido)
Prod Asociadas: Habitación 1520 y Mandrágora.

jueves, 2 de julio de 2020

Cumpleaños - Corresponsal Álvaro Mártínez

Cumplieron años 

El 1°- Nara Dàttoli

Próximos 

4- Estefania Cisneros

5- Gisela Garay

6-Niko Fittipald

¡Felicidades!

miércoles, 1 de julio de 2020

El hombre más paciente del mundo por Fernando Sorrentino

Algunas observaciones sobre el cuento:

“El fin”, de Jorge Luis Borges

En el canto XXX de "La vuelta de Martín Fierro" tiene lugar la célebre payada con El Moreno. Jorge Luis Borges supuso que el episodio había quedado trunco. Entonces escribió el cuento “El fin”.

Imagen de la portada de “El gaucho Martín FSiete años reales

En el canto VII de El gaucho Martín Fierro, el narrador-protagonista provoca, en una milonga (“Supe una vez, por desgracia, / que había un baile por allí, / y medio desesperao / a ver la milonga fui”), y sin necesidad ninguna, a un hombre negro que llega con su mujer. El incidente deriva en pelea, y ésta, en la muerte de quien llamaremos El Negro.
Este momento ocurre en el tercer año de la narración, ya que los tres anteriores corresponden al trienio en que Martín Fierro había padecido las injusticias en el fortín. Como consecuencia de esta muerte y de la acaecida inmediatamente después, en el canto VIII, cuando Martín Fierro termina matando al “gaucho que hacía alarde / de guapo y de peliador”, el protagonista se ve obligado a huir de la justicia y a convertirse en gaucho matrero,1 situación que abarca un período de dos años. Tras la lucha con la policía y la consecuente inesperada amistad del sargento Cruz, ambos hombres van a vivir entre los indios, estadía que se prolonga durante cinco años más.
Entonces, la matemática nos dice que los dos años de matrero más los cinco de habitar entre los indios suman siete.
Muy bien.
En el canto XXX de La vuelta de Martín Fierro tiene lugar la célebre payada con El Moreno. Éste resulta ser hermano de El Negro. Así, con ánimo de venganza o de desquite, trata de suscitar una pelea con Martín Fierro, que, por la intervención de los presentes, no llega a concretarse.
Hasta este punto llega la información suministrada por la obra maestra de José Hernández.
Jorge Luis Borges supuso, según entiendo, con toda razón, que el episodio había quedado trunco y que la pelea debía acontecer en el futuro. Entonces escribió el cuento “El fin”.
Al visitar esta delicia literaria nos enteramos de que el propietario de la pulpería donde se había desarrollado la payada entre Martín Fierro y El Moreno se llama Recabarren, y, por ende, inferimos que es un vasco inmigrante (“antes había aceptado el rigor y las soledades de América”). Al día siguiente de la payada “se le había muerto bruscamente el lado derecho y había perdido el habla”. Se halla en su pieza; del otro lado, es decir desde la pulpería propiamente dicha, le llegan “los modestos acordes. El ejecutor era un negro que había aparecido una noche con pretensiones de cantor y que había desafiado a otro forastero a una larga payada de contrapunto. Vencido, seguía frecuentando la pulpería, como a la espera de alguien”.
Clarísimo. Es la misma pulpería donde El Moreno había sido derrotado por Martín Fierro unos días o semanas atrás. En procura de darle “El fin” borgeanamente adecuado a la pelea que los concurrentes impidieron en aquella ocasión, el Moreno espera a Martín Fierro.
Llega, en efecto, Martín Fierro y tiene lugar el siguiente diálogo:
—Ya sabía yo, señor, que podía contar con usted.
El otro, con voz áspera, replicó:
—Y yo con vos, moreno. Una porción de días te hice esperar, pero aquí he venido.
Hubo un silencio. Al fin, el negro respondió:
—Me estoy acostumbrando a esperar. He esperado siete años.
El Moreno se refiere a los siete años transcurridos entre la muerte de su hermano (El Negro) en aquella milonga (El gaucho Martín Fierro, VII) y la payada con Martín Fierro (La vuelta de Martín Fierro, XX). Ésos, y no otros, son los siete años en que El Moreno ha esperado la ocasión de hallar a Martín Fierro, cosa que finalmente sucedió unos pocos días atrás cuando, en el contrapunto, fue vencido. Ahora se produce una segunda espera, la que media entre la payada y el actual encuentro con Martín Fierro: esta demora data de algunos días, o, si se quiere, semanas, o, exagerando al máximo, dos meses.

Siete años imaginarios

Por tales razones, me he quedado patitieso, estafermo y turulato al leer esta afirmación de Beatriz Sarlo: “Siete años han pasado desde el día en que Fierro payó con el Moreno”.2 Sin embargo, logré reponerme y avancé en la lectura un poco más, hasta toparme con esta reiteración, que me condujo a un estado cercano a la catatonia y, tal vez, a la catalepsia: “El Moreno recuerda su último encuentro, siete años atrás, cuando no pelearon porque los hijos de Fierro y Cruz3 estaban presentes”.
De manera que la autora llega a la conclusión de que El Moreno, a la espera de Martín Fierro, hace ¡siete años! que se halla en la pulpería de Recabarren. Si en aquella ocasión dicho éuskaro ha sufrido la hemiplejia mencionada por Borges, es evidente que, con su salud deteriorada, un septenio de oír ininterrumpidamente los “modestos acordes” de El Moreno lo habría enviado, más temprano que tarde, a jugar a los naipes con san Pedro.
Ignoro si la pulpería abría de lunes a viernes, o sólo sábados y domingos, y hago abstracción de bisiestos y demás minucias. De cualquier modo, sabemos que siete años multiplicados por trescientos sesenta y cinco días suman un total de ¡2.555 días! Es el tiempo en que, según Beatriz Sarlo, ha estado esperando El Moreno: ejemplo que dejaría la paciencia de Job a la altura de un poroto y que merecería, para mi compatriota afroargentino, la rápida inclusión de su nombre en el Libro Guinness de los Récords.
La autora nos informa: “Este libro [Borges, un escritor en las orillas] resulta de cuatro conferencias que di en la Universidad de Cambridge, en 1992”.4
Entonces, podemos interrelacionar dos hechos inscriptos en la tradición de las represalias incruentas.
  1. El primero se produjo en 1986, durante el Campeonato Mundial de Fútbol disputado en México: el episodio de la mano de Dios con que Diego Maradona retribuyó, mediante una picardía pueril, sempiternas tropelías típicamente británicas.
  2. El segundo es la hiperbólica fantasía que, en 1992, brindó Beatriz Sarlo a los académicos, docentes y estudiantes de la Universidad de Cambridge.
No obstante, existe diferencia entre ambas travesuras. La primera, La mano de Dios del Diego, fue advertida, protestada y lamentada por Albión hasta el día de hoy. En cambio, de Los 2.555 días de El Moreno de la Betty ni siquiera se dieron cuenta aquellos indefensos cantabrigienses.
Según Le Petit Prince del aviador francés, “Lo esencial es invisible a los ojos”: no lo niego. Empero, en casos de hiperintelectualismo, parece adecuada esta variante: “Lo evidente es invisible a los ojos”.


Fernando Sorrentino: Escritor argentino (Buenos Aires, 1942). Es profesor de lengua y literatura. Ha publicado, numerosos libros. Varias antologías de relatos de autores argentinos e hispanoamericanos. Libros suyos han sido traducidos al inglés, al portugués, al italiano, al alemán, al polaco, al chino, al vietnamita y al tamil.

Notas
  1. En la Argentina y en el Uruguay, fugitivo que busca el campo para escapar de la justicia.
  2. Sarlo, Beatriz: “Borges, un escritor en las orillas”.
  3. Dicho así (“los hijos de Fierro y Cruz”), algún lector distraído podrá suponer que Fierro y Cruz constituyen un matrimonio o, al menos, una pareja de afectuosos amantes que han engendrado hijos en común (a pesar de que ambos gauchos pertenecen al sexo masculino). Quizá la precisión semántica habría aconsejado expresar algo así como “los dos hijos de Fierro y el hijo de Cruz”.
  4. Consigna la autora: “Publicado en 1944, ‘El fin’ presenta la muerte, en duelo, de Martín Fierro”. Borges no concuerda con la fecha de 1944; en el “Prólogo” de Artificios incluye una “Posdata de 1956. — Tres cuentos he agregado a la serie: El SurLa secta del FénixEl fin”. Por otra parte, la primera publicación de “El fin” apareció en La Nación del 11 de octubre de 1953, o sea nueve años más tarde de la fecha que Beatriz Sarlo imagina para su nacimiento.