martes, 27 de diciembre de 2011

Un añito...


¡Parece que fue ayer...!
Pero el tiempo, inexorable, pasa para todos. Incluso para vos. Eras pequeñito al nacer y como todos los recién nacidos no te parecías a nadie (de ésto conozco un poco). Mucho pelo negro, facciones indefinibles, muy frágil... Y como te conté un año atrás, al tomar tu manita y sentir tu piel y tu calor, me enamoré. ¡Mi primer nieto!
Y mi corazón quedó prendido al tuyo. Para toda la vida.
Es una emoción tan intensa, tan distinta a otras, que no puedo dejar de mirarte. Y entiendo, (¡vaya que sí!), a todos los que describieron, narraron, y trataron de explicar lo que se siente ser abuelos... Verte crecer. Comprobar que la vida sigue a pesar de todo. Y da sus frutos... en este caso en particular vos, Joaquín.
Tuvimos la suerte de compartir una semana de vacaciones. Y me consta que, no sólo los turistas sino los buzianos, se detenían al verte... Yo creo que al ser tan rubio y tan blanco, para ellos, eras como una especie (y con todo respeto) de Niñito Jesús... Y vos les regalabas una de tus sonrisas frecuentes y se rendían a tus pies... Porque sos simpático y le sonreís a todo el mundo. Y naciste en días especiales... y estás "angelado".
Cumpliste un año. Y el ángel que partió casi en la misma fecha sobrevuela en cada uno de nosotros y te protege.
¡Gracias Dios por permitirme sentir este Amor tan distinto a todo y dejarme disfrutarlo!
Tu abuela Norma.

2 comentarios:

Graciela dijo...

SENCILLAMENTE HERMOSO LO QUE EXPRESAS, SE NOTA QUE SALE DE TU CORAZÓN, ASÍ SON LAS ABUELAS, TODA DULZURA, UN FELÍZ CUMPLE A JOAQUÍN, CARIÑOS, GRACE.

M. M. dijo...

Gracias, amiga. Si Dios quiere el próximo año vas a debutar como abuela, y ya me vas a contar...! Muchos cariños. Norma