domingo, 25 de septiembre de 2011

"Viajar es Vivir". 7ª entrega - Valladolid



Esta ciudad colonial mexicana es, después de Mérida, la segunda ciudad en importancia y la más antigua de Yucatán. Allí sucedieron dos grandes pasajes de la historia de México: "La Guerra de Castas" en 1847 y "La Primera chispa de la Revolución Mexicana" en 1910. Es conocida actualmente como "La Capital del Oriente Maya", no sólo por la belleza arquitectónica de sus edificaciones coloniales ancestrales, como el Convento de San Bernardino de Siena, el Palacio Municipal, la Iglesia de San Servacio, el Museo de San Roque, etc.; también por su estratégica ubicación en el centro de toda la región oriente, siendo la ciudad más cosmopolita de la región, el lugar ideal para hospedarse y conocer las maravillas del mundo maya (Chichén -Itzá, Ek- Balam, Coba, Tulum).
El escudo que simboliza la ciudad tiene una figura central representando el tradicional "Zacinal" o gavilán blanco erguido, así como otros signos que manifiestan la presencia de dos culturas: la indígena y la española.
La Iglesia de San Servacio está en el centro de la ciudad. Es la más famosa e importante y está ubicada frente a la plaza y parque principal Francisco Cantón, empezada a construir en 1543, luego de la fundación de Valladolid. Al llegar los conquistadores la víspera de la asunción de Nuestra Señora, fue cambiada la veneración principal de la iglesia, aunque siendo siempre el abogado de ella, San Servacio (o San Gervasio). La parroquia construída originalmente en el siglo XVI, fue escenario de un sangriento crimen en el siglo XVIII, por lo cual, a manera de desagravio, el templo fue remodelado, reorientando su fachada hacia el norte. Se conservó el pórtico de la fachada principal que miraba, según la costumbre, hacia el poniente.
La combi hizo una parada de una hora frente a la plaza para que pudiésemos recorrer los alrededores. Entramos con Quiti a conocer la iglesia. Es muy pintoresca, grande, con las habituales esculturas de Santos en varios altares.
Me llamó la atención (porque nunca había vista una igual), la imagen de la Santísima Trinidad. Uno sabe lo que representa por haber estudiado el catecismo y recordamos aún la ilustración del mismo librito... Pero nunca habíamos estado frente a una obra escultórica ¡es impactante!
Nos encontramos con un Santo que no conocíamos, El Santo Niño de Atocha. Dicen, protector de los más pequeños del hogar y de los más necesitados. La devoción al Santo Niño fue traída por los conquistadores españoles, que veneraban a su madre, Nuestra Señora de Atocha.
La imagen del niño Jesús, usa un largo vestido con una capa que tiene cuello ancho de encaje y puños con volados. Sostiene en una mano una pequeña canasta, y una vasija de agua está sostenida por un bastón en su otra mano (según la tradición para llevar comida y agua a los más desprotegidos). Es un pequeño peregrino hacedor de milagros, y como es apropiado, antes de que se le pida a un niño hacer algo, la persona que pide debe solicitar en primer lugar permiso a la madre del niño.
La plaza principal está muy cuidada, y rodeada totalmente por bancos de hierro con el escudo de Valladolid en el respaldo.
Debido a los lugares de interés que existen en la ciudad, a su historia y atractivo colonial; también a sus cenotes, a su gastronomía y a su clima, Valladolid tiene mucho turismo. La ciudad está llena de cultura, ya que además de tener majestuosos edificios históricos y hermosas casonas con fachadas coloridas, está llena de tradiciones, así como de riqueza artesanal y gastronómica.
Después de sentarnos un rato en la plaza para mitigar el calor bajo los árboles, nuevamente partimos en la combi. Esta vez, directamente al hotel. Habíamos pasado casi un día recorriendo Chichén- Itzá, el Cenote Dzitnup y la ciudad colonial de Valladolid, y con una temperatura de ¡40º! Pero disfrutamos plenamente cada uno de estos instantes y conocimos un poquito más de esta civilización tan admirada, los mayas.
Hasta la próxima
Norma
fotos
1- frente de la Iglesia San Servacio
2- Santísima Trinidad
3- Santo Niño de Atocha
4- descansando a la sombra
5- primer plano del escudo en los bancos
6- hermosa fuente en la plaza
7- característica ciudad colonial

1 comentario:

Graciela dijo...

Hola M.M. que lindo el relato y me encantaron todas las fotos, sobre todo la del Santo Niño de Atocha, no conocía la imágen, que hermosa ciudad y que limpieza y prolijidad, hasta la próxima, Grace.