martes, 4 de agosto de 2009

PINTADA INOPORTUNA



La cerámica cuenta la historia de la humanidad.
Tal vez el hombre primitivo asombrado por la transformación de la tierra mojada por la lluvia, convertida en barro, tomó entre sus manos un poco de ese elemento, (para él, extraño); lo amasó y lo dejó cerca de su caverna. Al poco tiempo, observó que ese trozo informe de barro se había endurecido: así descubrió que podía hacer algo con lo que le ofrecía, misteriosamente, la naturaleza.
Comienzan sus primeros descubrimientos.
Acerca estos trozos al fuego y ve que cambian de color: Así de simple y hermosa es la aparición de la cerámica, la terracota, el barro alfarero, y la porcelana en el mundo.
Con ese contacto del hombre, el barro y el fuego, todas las culturas fabricaron sus piezas que cuentan la historia y la evolución de la humanidad.
Según la Antropología, un fragmento de barro cocido habla desde el principio de los tiempos.
¡Qué maravilla!

La estatua de la Libertad de la plaza Adolfo Alsina era una antigua pieza de un bellísimo color terracota o barro alfarero o rústico, de origen europeo, que cruzó los mares para llegar a Tapalqué, merced a ricos estancieros que, mirando hacia Europa, tal vez, importaban estilos, ornamentos, esculturas, pinturas, revestimientos, etc.
Estas piezas de gran valor por su antigüedad, reciben el abrazo del fuego, y poseen ese color único, por los pigmentos aglutinantes y la tierra cerámica con las que fueron amasados.
No se pintan, del mismo modo que a nadie se le ocurriría, pintar las pirámides de Egipto con los colores de nuestro club preferido, por dar un ejemplo.

Causó gran desconcierto e indignación ver la estatua de “La Libertad” pintada, primero en oro furioso y lo que resultó peor fue el querer subsanar el error con una capa de esmalte sintético marrón chocolate.

Según palabras vertidas desde Cultura Municipal, el tema ya está terminado y según sus criterios, habría quedado bien así.
Muchas cosas valiosas ha perdido Tapalqué: casas antiguas, la fuente de la plaza principal, la primitiva casa que perteneció a la familia Marmissolle: todo esto constituye parte del patrimonio cultural de nuestro pueblo y lamentablemente, se lo llevó la piqueta y la ignorancia de muchos que carecen del mínimo conocimiento.
Asimismo ha ocurrido con las personas que marcaron huellas en el arte, en sus distintas manifestaciones, a quienes se debe rescatar del olvido.
Pero este es ya otro tema pendiente.
La tarea de restauración de objetos antiguos debe ser realizada por quienes corresponde: expertos en arte, licenciados en museología, restauradores profesionales , entre otros, y a referentes de Patrimonio Cultural; éstos elaboran los proyectos necesarios amparados en su experiencia e idoneidad, y por último se concreta el trabajo, tal como el realizado en la restauración del Salón del Honorable Concejo Deliberante, que sorprende por su belleza.

Es necesario poner freno a los atropellos hacia las cosas del pasado.

Lamentablemente, Tapalqué vive sumergido en un manto de indiferencia y desde los entes oficiales de cultura no existen proyectos claros en lo que a manifestaciones artísticas y culturales se refiere para que toda la comunidad crezca, participe y disfrute.

GENTE DE LA CULTURA /AGOSTO 2009




No hay comentarios: