viernes, 17 de octubre de 2008

El tiempo se había detenido en ese instante... *** Sergio Alfredo

A veces la rutina, los horarios de trabajo, nuestra vida cotidiana, no nos permiten disfrutar del tiempo y del espacio y así, sin darnos cuenta, el tiempo pasa, las horas no se detienen, fluyen como el agua de los ríos, y si miramos hacia atrás podemos darnos cuenta que hemos recorrido un largo camino, que los años han pasado, que nuestros hijos han crecido, que ya estamos un poquito mas viejos cada día, que hemos aprendido a vivir, a caminar, a enfrentar la realidad, a sufrir y a tantas otras cosas que nos regala el simple hecho de estar vivos.

Caminaba por la plaza con mi grupo de alumnos de Construcción Ciudadana del ex colegio Nacional. Era una de esas tardes primaverales. El aroma a pasto recién cortado nos transportaba a nuestra infancia, de pronto nos detuvimos a la sombra de un gran pino. Hacia mucho tiempo que no escuchaba el sonido de una cigarra siestera… cuanto verde, cuanta paz, cuanta naturaleza sabia. Solo las personas sensibles saben apreciarla. De pronto mi oratoria se detuvo al ver a Susy Lapasta con su cámara fotográfica y su bicicleta a cuestas, iba concentrada, observando los árboles, las palomas, era como salida de otro tiempo, de un cuadro, de una postal. Entonces me permití tomarme el atrevimiento de llamarla. Mi gran maestra! Ella fue una de las inspiradoras de mi persona en la querida y recordada Escuela Nº 2, hasta me permitiría llamarla amiga. Aceptando la invitación y la propuesta de contarnos su historia de juventud Susy comenzó a hablar, y a narrarnos con sus gestos suaves, y la enorme capacidad de narrar que solo las personas sensibles tienen. Los alumnos la escuchaban atentamente, respetuosos, educados, atentos, parecía que el tiempo se había detenido en ese instante para todos, y así, cada uno de nosotros se mostró interesado por la valiosa vida de esta gran persona, de esta gran amiga, de esta gran docente, que marco el paso de muchas generaciones de tapalqueneros. Pronto debíamos volver al colegio, reincorporarnos a la realidad. Nos despedimos de Susy, todos enormemente agradecidos por haber compartido una tarde de siesta inigualable.

Después de haberla escuchado a Susy y de ver a mis alumnos tan interesados y asombrados caí en la siguiente reflexión última y final: -¿Quién dijo que los jóvenes de hoy no escuchan? ¿Quién dijo que los jóvenes de hoy están perdidos?. Aún existen jóvenes que escuchan, que son educados, respetuosos, que tienen valores, proyectos y grandes ideales. Aún existe gente como Susy Lapasta, que nos deleita, nos enseña con su experiencia de vida, nos transporta a otro mundo, a otras realidades y es preciso destacar y rescatar que todos y cada uno de nosotros somos eternamente jóvenes, y que después de todo, no todo esta perdido en este mundo tan patas arriba…

GRACIAS SUSY LAPASTA POR SER TAN NOBLE SER HUMANO!!!

Profesor

Sergio Alfredo

Alumnos de Primero A de la ESB Nº 2

1 comentario:

BEBA dijo...

Sergio: te transmito este mensaje:
"Mucho me halaga lo que leí acerca del imprevisto encuentro estre ustedes y yo.
¡qué lindo es enterarme que les interesaron mis respuestas, que pueden o no servir pero son parte del testimonio de una vida hecha de luchas, esfuerzos, sueños, logros y fracasos que son la mejor forma de perfeccionarnos y fortalecernos.
Un abrazo lleno de cariño."
Susy